Summary
En el oscuro mundo de “La Salida”, una financiera que opera al margen de la ley, Gu Taegeom es el temido jefe, un hombre sin escrúpulos. Chae Heeon, la única mujer en ese nido de lobos y la contadora de la empresa, siempre mantuvo la distancia. Eran jefe y subordinada, y nada más… hasta que el destino decidió jugar sus cartas.
La desesperación de Heeon por las deudas hospitalarias de su abuela la empuja a pedir ayuda. “Búscate la vida en otro lado. No te presto ni un centavo, aunque te mueras de hambre hoy”, le espetó Taegeom, frío como el hielo. Pero esa vulnerabilidad, esa grieta en la armadura de Heeon que jamás había visto, empezó a taladrar su mente.
Una noche, después de que él la rescata de un lío gordo, los tragos fluyen y la guardia baja. Taegeom se queda dormido y, de repente, siente unos labios sobre los suyos. Un beso robado. “¿Qué demonios…?”, balbucea él, aturdido. “¿Por qué te quejas? ¿Tan malo fue?”, responde ella con una sonrisa enigmática. Lo que él no sabía es que ese beso no fue más que una jugada maestra, una trampa calculada para sacarle la clave de la caja fuerte de la oficina.
Aun así, a pesar de la traición, Taegeom no puede soltarla. Sabe que Heeon está al borde del precipicio, pero hay algo en ella que lo arrastra. Así comienza un pacto insólito: un pagaré garabateado en una servilleta. “20,000 wones al día. En efectivo. Sin peros ni excusas”. Porque, como él mismo advierte, “a quien me debe dinero, lo persigo hasta el infierno mismo”.
Día tras día, ese intercambio forzado se convierte en un ritual, una danza peligrosa que enreda sus vidas de formas inesperadas. ¿Están saldando una deuda o contrayendo una nueva, mucho más profunda? Poco a poco, la línea entre el castigo, la compasión y un deseo incontrolable se desdibuja por completo. Descubre cómo esta deuda los une y los consume. ¡Lee los capítulos completos gratis ahora!